📖🐔🔊 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Lunes, 5/10/2026
SERIE: 10 Verdades que nos sostienen en medio de la angustia o de la dificultad 📝
EP#6 - Dios nunca llega tarde
Hola, muy buenos días. ¿Qué tal? ¿Cómo te va?
Estamos estudiando una serie de conceptos claves para nuestra vida: "Verdades que nos sostienen en los momentos de angustia". Esta es una serie que estamos avanzando en estos devocionales. Hoy vamos a hablar otra de las verdades, la sexta de las verdades: Él nunca llega tarde.
¿Te preguntaste alguna vez esto o confiaste o pensaste en alguna vez en esto, que Dios nunca llega tarde? Él siempre está.
Hay un versículo allí en Juan, capítulo 11, versículo 6. Dice que:
"Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba".
Y este pasaje nos habla acerca de ese momento cuando Jesús se entera de que su amigo Lázaro estaba enfermo. Pero dice allí que cuando él se enteró, cuando escuchó, se quedó dos días más en el lugar donde él estaba, ¿no? Lázaro se estaba muriendo y Jesús se demoró esos dos días más antes de ir, ¿no?
Ahora, qué te imagínaste ese momento si vas a la guardia del hospital y de repente hay 20 personas delante de tuyo, ¿no? Y entrás último. Y a veces te enojás y decís "¿Por qué tardan tanto conmigo?". Eh, pero el médico sabe algo que vos no lo estás sabiendo. Él conoce tu caso, él sabe tal vez que vos necesitás más tiempo para poder trabajar con vos. Él no te está ignorando, te está preparando para algo mayor.
Así es Jesús con Lázaro, ¿no? No fue tarde, ¿no? Jesús nunca fue tarde, fue a tiempo para hacer un milagro mucho mayor, mucho mejor, ¿no? Si él iba antes tal vez solo lo sanaba, pero al demorarse hizo algo más que sanarlo: lo resucitó, lo levantó de entre los muertos. Fue algo glorioso que hizo Jesús. Si iba antes sencillamente lo levantaba y lo sanaba, pero Jesús y el Señor no quería esto, ¿no?
Hay tres cosas lindas que podemos, tres verdades que podemos sacar de este pasaje.
En primer lugar, aprendemos que, de la demora de Jesús, ¿no es cierto?, que Jesús sí escucha cuando oramos. Porque Jesús ahí dice el versículo que cuando oyó que estaba enfermo. O sea, él no fue indiferente al pedido, él supo, escuchó, él lo supo. Eh tu clamor no se pierde porque él te oye. Hay tantas verdades, tantos versículos que nos enseñan de que nuestras oraciones él las escucha. ¿Te acordás allí? Voy a referirme a Daniel, cuando el capítulo 10 de Daniel que dice que cuando él oraba, eh Dios eh eh, mejor dicho, el ángel vino 21 días después y por 21 días estuvo en silencio. Sin embargo, Daniel estuvo esperando 21 días allí. Pero cuando vino el ángel le dijo: "El primer día que estuviste orando fueron oídas tus palabras". ¿Sabes una cosa? El Señor te escucha. Y tu oración, cualquiera sea, los momentos difíciles que tengas que enfrentar y orás al Señor, quiero decirte algo: el Señor escucha tu oración. Él escuchó.
La segunda verdad que encontramos acá es que la demora de Dios no es desinterés. Él dice que se quedó dos días más allí. A veces duele porque parece que no le importa a Dios, pero no, no es así. Él ve el cuadro completo de nuestra vida, él conoce perfectamente todo el entorno y todo el contexto en el cual vivimos. Él está trabajando en algo más grande que tu alivio inmediato. A veces oramos porque queremos que ya se resuelvan las cosas, ¿no es cierto? Sin embargo, Dios está trabajando eh con cosas más grandes, más profundas porque quiere hacer algo glorioso en tu vida, ¿no? No te no pienses que Dios tiene desinterés en vos. Mira, el Salmo 40 es un salmo que podés releerlo y darte cuenta porque ahí hay una pregunta que le hace Isaías, dice: "¿Por qué dices, Israel: 'Mis caminos están escondidos de Jehová'?". No, ¿por qué preguntás de esta manera? "¿No sabes?", dice la pregunta, "¿no te das cuenta que el Dios es el creador de todas las cosas, él conoce, él sabe cada momento de tu vida?". Él te conoce, no hay desinterés en ese tiempo.
Mira, la tercera lección que tenemos acá es que los tiempos de Dios no son los nuestros. Nosotros queremos ya, pero Dios quiere algo mejor. En Juan capítulo 11, versículo 4 él decía también: "Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios". Lo que hoy te parece un retraso, mañana va a ser un testimonio, recordá esto. Lo que hoy te parece un retraso de Dios, mañana va a ser un testimonio porque vas a poder contar de la gloria de Dios y de la gracia que Dios ha tenido con vos para cambiar toda tu vida, ¿no?
Mira, en la dificultad la pregunta más común es: "Señor, ¿dónde estabas?". Y Marta le pregunta a Jesús esto: "Señor, si hubieras venido antes, mi hermano no estaría muerto", ¿no? Pero Jesús le responde en el versículo 6: "Estaba trabajando". Dios no llega tarde, llega en el momento exacto, como dice en Hebreos: "para el momento oportuno". A veces para sanar, a veces viene para resucitar, pero siempre a tiempo para su gloria.
Quizás hoy estés enfrentando algún momento en tu vida, y de esto se trata esta serie: verdades que te sostienen en el momento de angustia. ¿Y sabés qué? Acá está la verdad que aprendemos hoy: la verdad de que Dios en su gracia, Dios en su amor... Dios no muestra desinterés, la gran lección que hoy tenemos es que Dios es aquel que nunca llega tarde. Y aunque hoy sufras y aunque hoy pases por momentos difíciles, recordá esto que te va a sostener la vida: Dios nunca llega tarde, él tiene el momento justo. Seguí orando, seguí esperando, seguí clamando al Señor que él tiene grandes cosas para tu vida.
Que Dios te bendiga. Mi nombre es Miguel Cabrera, desde Santa Rosa de Calamuchita.
Miguel Cabrera