🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ 15/08/2026
SERIE: ↩️ SÁBADOS DE CAMBIO
Título: ¿EN LA MIRADA DE NUESTRO DIOS, QUÉ BUSCA?
Prácticamente desde el comienzo de las páginas de la Biblia, Dios nos mira en distintas circunstancias de la vida, como criaturas necesitadas de su consejo o de su aprobación en nuestros actos y comprobar como siempre, que ha buscado el acercarse a cada uno de nosotros.
Desde el inicio con la caída de Adán y Eva, donde la moralidad del hombre y su íntima relación con Dios, fue en un progreso devastador, y en aumento hasta encontrarnos en el cap. 6 de Génesis y el verso 5 diciéndonos: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo el mal.” Una mirada que le dolió en su corazón, pero no cesa de seguir mirando, y en aquella búsqueda inquisidora nos agrega el verso 8: “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”, este Noé termina haciendo conforme a todo lo que Dios le mandó.
Cuando Samuel tuvo que ungir un nuevo rey, y elegir entre sus 8 hijos de Isaí, tuvo que escuchar el pedido de Dios, allí en 1era. Samuel 16: 7, “Y Jehová respondió a Samuel: No mires su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”
¿Cuál hijo fue elegido?, “. . .este era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. . .” Era David y Jehová le dijo a Samuel, “. . .úngelo, porque este es”.
Su mirada, el salmista nos recuerda en el Salmo 33: 13 al 15, “Desde los cielos miró Jehová; vio a todos los hijos de los hombres; desde el lugar de su morada miró sobre todos los moradores de la tierra. Él formó el corazón de todos ellos; atento está a todas sus obras.”
Agrega los versos 18 y 19: “He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus almas de la muerte y para darles vida en tiempo de hambre.”
Estos versos nos describen una actitud que no podemos desconocer. 1) Una mirada a la que no podemos escapar, 2) Un temor reverencial ante su presencia, 3) Reconocer su misericordia, 4) Valorar la vida eterna que ofrece permanentemente, y 5) Su provisión en todo momento.
¿Acaso podemos escapar a su mirada? Cuando Juan vio aquella visión en la isla de Patmos y se vuelve para ver la voz que hablaba con él, en esa descripción encontramos el detalle, “. . . sus ojos como llama de fuego. . .”
¿Podremos escapar a esta mirada, que todo lo ve, todo lo sabe, todo lo conoce? ¿Seremos tan necios de pensar, que esquivará su mirada de cada uno de sus hijos? ¿Hará vista gorda a nuestros errores, nuestras falencias, nuestros pecados? ¿En la mirada de nuestro Dios, qué busca?
Qué se nos dice de Moisés, allí en Hebreos 11: 26 que: “. . . tenía puesta la mirada en el galardón. . .”
¿Qué espera de vos, de mí? ¿Qué busca? ¿Estamos dispuestos a ser de aquellos que el Apóstol Pablo describe en: 1era. Corintios 1: 26? “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.”
Y nos agrega en Filipenses 3:7 “Pero cuántas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.”
¿Somos conscientes, de saber qué es lo que está buscando? ¿Será determinante su búsqueda en función a lo que nosotros miramos? ¿Si es así, qué miramos?
¿Cuál es su consejo? en Santiago 1: 25, nos recuerda “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”
Una de nuestras miradas será, estar atentos en la perfecta ley. Su resultado, seremos bienaventurados.
Otra será, no dejar de lado su bondad y su severidad, la advertencia de: Romanos 11: 22, “Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.”, esto nos deja perplejos, pensativos, meditando su resultado.
Mirando su bondad y su severidad, el resultado será, no seremos cortados.
Una más, Pablo nos alerta en 1era. Corintios 3: 10 “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica.” Verso 14. “Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.”
Mirando los materiales utilizados, en la edificación sobre el fundamento ya puesto, recibiremos recompensa.
Verdaderamente tenemos un serio compromiso por delante, ¿Cómo está mi mirada en esta tarea, servicio, ministerio, propuesto para el Señor? ¿Su mirada, aprueba nuestra mirada? ¿Disfrutamos de los resultados de su mirada?
Gracias Señor, porque tu mirada, nos hace levantar nuestra mezquina mirada, enséñanos a valorar, a reconocer, a ser más fieles a ti, que estás dispuesto a darnos más, bendecir más, cuanto más imitemos tu mirada.
Quien les habla Osvaldo Garrido, desde Mercedes (Bs. As.), les da los buenos días. Nuestra meditación de hoy está titulada. ¿EN LA MIRADA DE NUESTRO DIOS, QUÉ BUSCA?
Osvaldo Garrido (ICE Mercedes - Bs. As.)