🔊📖🐔 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Jueves, 13/08/2026
Serie: 🏰 SEGURO, SEGURO, SEGURO
Día 4: Seguros sobre la Roca
La Naturaleza del Pacto de Gracia
La salvación bajo el Nuevo Pacto no opera según los méritos de la ley, sino según el favor inmerecido de Dios.
• Justificación por la Fe (No por Obras): La justicia con la que nos presentamos ante Dios no es la nuestra, sino la justicia imputada de Cristo. Dado que no ganamos la salvación con buenas obras, tampoco la mantenemos por obras, sino por la fe que se aferra a la gracia.
"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo." Romanos 5:1
"Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera." Juan 6:37, Isaías 1:18
Reflexión
¿Alguna vez has sentido miedo de ser rechazado? Es un temor humano profundo, todos lo hemos padecido en algún momento, ir a alguien en busca de ayuda o consuelo y encontrar una puerta cerrada en la cara. A veces proyectamos ese mismo temor hacia Dios, pensando que si nos acercamos con nuestras cargas, dudas o imperfecciones, Él nos dará la espalda. No sucede así con nuestro Padre celestial, debemos revisar nuestra teología en cuanto al pacto de gracia, no son mis emociones, no es lo que “siento hoy”, las que me brindan seguridad; es la Palabra eterna inmutable de Dios la fuente de mi seguridad; no es por mis obras o mi performance en la vida cristiana, (¿Estoy pagando una especie de membresía?) lo que asegura mi posición en la familia de Dios, es la obra completa de la Cruz de Cristo, la sustitución y expiación completa y total las que me acercan al Padre; no descansa mi seguridad en mi capacidad de sostener a Dios presente en mi vida, mi seguridad radica en el Poder de Dios para sostener mi vida en sus manos, de donde nadie puede arrebatarme.
Nuestro Señor Jesús echa por tierra esa idea de ser rechazados por el Padre con una promesa categórica y llena de ternura: "Al que a mí viene, no le echo fuera". Él no pone condiciones previas de pureza o perfección para recibirnos. No pide que arreglemos nuestra vida primero para luego ir a Él; nos invita a ir tal como estamos para que Él pueda transformarnos. Aquí la clave es entender la naturaleza del evangelio, estamos muertos en delitos y pecados, no hay nada que podamos hacer para salvarnos y es Dios el Padre, quien a través del Hijo, mediante el Espíritu Santo nos otorgan salvación y vida eterna, y eso es algo que nadie puede cambiar.
Su puerta siempre está abierta. Si estás exhausto, si has tropezado o si sientes que tu fe flaquea, el mandato sigue siendo el mismo: VENID A MÍ… ¡ Vamos a Cristo!, ¡Vamos a Cristo!, no hay historia demasiado rota ni corazón demasiado lastimado que Jesús decida o quiera rechazar.
🙏 Oración
Señor Jesús, qué alivio es saber que jamás encontraré rechazo en tus brazos. Hoy me acerco con total sinceridad, reconociendo mis necesidades y debilidades, sabiendo que me recibes con los brazos abiertos y llenos de gracia. Sabiendo que siempre hay gracia para el oportuno socorro en el Trono de la Gracia. Amén.
🖋️ Adrián Martínez