*📻🎶 Serie CANCIONES DEL AYER con Ecos de Eternidad 🎶* 📖
*Descansando en los brazos del Señor Jesús*
📖 Lectura: _“…Y acá abajo los brazos eternos…”_ Deuteronomio 33:27
*Qué felicidad, con Jesús estar/ En los brazos del Señor Jesús/ No se temerá del furioso mar/ En los brazos del Señor Jesús* Así comienza el himno que ha ayudado a muchos a enfrentar pruebas y pérdidas muy difíciles. Esta composición fue escrita en 1887 por Anthony Showalter, un director de escuelas de canto, quien escribió varios libros sobre canto, teoría musical e himnarios. ¿Qué fue lo que inspiró a crear esta obra musical? Showalter lo relata de la siguiente manera: “Mientras dirigía una escuela de canto en Hartsells, Alabama, recibí una carta de dos ex estudiantes en Carolina del Sur, con la triste providencia de que en el mismo día, cada uno de ellos enterró a su esposa. Intenté consolarlos escribiéndoles una carta que les fuera de ayuda en su hora de tristeza. Entre varios pasajes de la escritura, cité el siguiente “…Y acá abajo los brazos eternos…” Deuteronomio 33:27. Antes de completar la frase, vino a mi el pensamiento de que ciertamente podemos recostarnos sobre estos brazos eternos y hallar descanso y fuerza, y esta idea debía ser plasmada en una canción; antes de terminar de redactar aquella carta, ya había escrito la letra y música del coro de este himno. Le envié el manuscrito a *Elisha Hoffman* … en unos días recibí su versión completa del poema.”
Esta historia me recordó una experiencia que siempre cuenta mi suegro. El 16 de abril de 1983 dos pastores de una iglesia de Edimburgo (Escocia) murieron en una avalancha en un sendero montañoso cayendo por un acantilado. Dejando a dos viudas y 8 hijos sin sus padres. Al enterarse de la tragedia, *Jaime y Betty* (mis suegros) fueron de inmediato a acompañar a las familias. Al llegar a la segunda casa, Jaime pensó que lo recibiría un familiar, pero quien abrió la puerta fue la misma viuda. Al verla, todas las palabras que había preparado desaparecieron. Simplemente la abrazó y le dijo: —“Elsy, hay brazos más fuertes que los míos alrededor tuyo”. Con serenidad, ella respondió: —“Sí... ya los siento”. Entonces Jaime le dijo: —“Eso se llama oportuno socorro”.
La segunda estrofa dice: *A Dios gracias doy, que seguro estoy/ En los brazos del Señor Jesús/ Redimido soy y a la gloria voy/En los brazos del Señor Jesús* . Deuteronomio 33:27 dice “el eterno Dios es tu refugio y acá abajo los brazos eternos” Estas fueron las palabras de Moisés dichas antes de que él mismo partiera y la nación ingresara a la tierra prometida. Era su último discurso. Por detrás había muchas pérdidas, y por delante muchos desafíos. Y la confianza debía estar en el refugio alto del Eterno y los brazos eternos aquí en la tierra. Como dice el coro de este himno: Descansando en los brazos del Señor Jesús
Estos son brazos eternos no etéreos. Estos brazos se hicieron carne y hueso, conocieron el sudor y el esfuerzo, abrazaron a niños, bendijeron a necesitados, tocaron enfermos. Estos brazos levantaron a una pecadora diciéndoles “no te condeno, vete y no peques más”. Estos brazos ayudaron a que una niña y un joven que habían estado muertos volvieran a la vida, levantándoles. Estos brazos apoyaron su cuerpo mientras gemía sobre una roca en Getsemaní, estos fueron brazos que se abrieron para ser clavados en una cruz, cargando el peso de todos nuestros pecados. Estos brazos son los que se elevaron al cielo para bendecir a los suyos mientras les encomendaba “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones”. Esto Brazos estrechan ahora mismo la mano del Padre en los cielos intercediendo por cada uno de sus hijos. Sin duda, que para sus hijos “El eterno Dios es su refugio, y aquí abajo los brazos eternos”.
Querido amigo, quienes son de Cristo tienen esta bendición de poder exclamar *Oh que libertad, que tranquilidad / En los brazos del Señor Jesús / Mi alma alegre está por su gran bondad / En los brazos del Señor Jesús.* Pues nuestros pecados han sido perdonados, hemos sido lavados con su sangre, hemos nacido de nuevo y experimentamos la realidad de este himno. Pues estamos Descansando en los brazos del Señor Jesús. ¿Puedes decir lo mismo?
(HAG)
*Descansando*
(Anthony Showalter/ Elisha Hoffman)
Qué felicidad, con Jesús estar
En los brazos del Señor Jesús
No se temerá del furioso mar
En los brazos del Señor Jesús
*Descansando*
*en los brazos del Señor Jesús*
*Descansando*
*en los brazos del Señor Jesús*
A Dios gracias doy, que seguro estoy
En los brazos del Señor Jesús
Redimido soy y a la gloria voy
En los brazos del Señor Jesús.
Oh que libertad, que tranquilidad
En los brazos del Señor Jesús
Mi alma alegre está por su gran bondad
En los brazos del Señor Jesús.
🎶 *Standing on the everlasting arms* (Redemeed Quartet/ Life tree kids)/ *Qué felicidad* (Miriam Chamorro, Tomy y Noris)