🐔📖 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ 20/06/2026
SERIE: SÁBADOS MUNDIALES ⚽ emitido el 19/11/2022
Título: Convocatoria, Preparatoria e Inauguración
El Mundial Qatar 2022 está a la vuelta de la esquina y por primera vez en la historia se disputará en Medio Oriente. Las selecciones ya se encuentran en etapa de preparación y el foco de cada equipo está puesto en cumplir con los objetivos pactados por cada federación.
En esta oportunidad, quisiéramos que reflexionemos acerca del rol del “entrenador “que es crucial para poder lograr el objetivo. Se plantean variadas discusiones en base a si un entrenador de selección es un director técnico o simplemente un seleccionador de jugadores que los prepara por un tiempo determinado en búsqueda de un objetivo.
Convocatoria:
Todos los países participantes ya entregaron una lista preliminar de entre 35 y 55 futbolistas. El lunes 14 noviembre fue la fecha límite para acortar esa lista a 26, cupo máximo de jugadores que tendrá cada selección para disputar la vigésima segunda edición del torneo más importante del mundo del fútbol a nivel selecciones.
Preparatoria:
Atrás queda la etapa de evaluación y seguimiento de jugadores para dar comienzo a la preparatoria en búsqueda del objetivo final. Hasta este momento han llegado cada uno de los equipos con distintos desafíos como amistosos, torneos y concentraciones que fueron pruebas para que el equipo se afiance, se conozcan e identifiquen la idea que el entrenador quiere plasmar.
Inauguración:
En el correr de los partidos preparatorios que la selección argentina disputo, en la voz de la mayoría de periodistas e hinchas de la selección en especial se escuchaba la frase “Que empiece el mundial ya”, que agarre a nuestra selección con este ritmo y forma de juego, porque se podía notar como se puedo conformar un “EQUIPO” donde verdaderamente son compañeros, con un estilo e “IDEA” de juego plasmada por su entrenador la cual los jugadores llevaban a cabo en la cancha con “COMPROMISO”.
Ahora…* ¿Qué pasaría si en estos momentos, donde la inauguración está a horas, donde la espera en búsqueda de la ilusión por la gloria se va achicando cada vez más, los seleccionados por el entrenador después de haber sido convocados y preparados, no entienden la idea del director técnico? ¿Qué pasaría que después de haber invertido tanto tiempo en preparación, no se puede ver un equipo, sino individualidades? Lamentablemente esto pasa y a menudo.*
Cuando pensamos en esto, la Biblia nos relata de un gran entrenador, de hecho, el entrenador por excelencia “El Señor Jesús”.
En Marcos 10: 36 encontramos una pregunta ¿Qué queréis que os haga? Y en el mismo capitulo (10) de este evangelio (Marcos), en el versículo 51 se encuentra la siguiente pregunta ¿Qué quieres que te haga? Dos preguntas parecidas, pero con respuestas diferentes, una respuesta fue denegada y otra correspondida, dos preguntas que tienen conexión entre si, veamos significado.
El entrenador por excelencia, el Señor Jesús, estuvo 3 años aproximadamente estuvo con sus discípulos (CONVOCADOS), mostrándole (PREPARANDOLOS) cuál era su misión. El enfoque del Señor era cumplir la voluntad de su Padre, y la misma es que Él “venía a buscar y salvar lo que se había perdido”. De hecho 6 meses antes de este objetivo, les comunica a los suyos lo que iba acontecer por lo menos en 3 oportunidades.
Pero este momento, se les acerca 2 hermanos, uno de ellos referente del equipo de discípulos íntimos del entrenador y le hacen un pedido al Señor: Maestro, queremos que nos cumplas lo que te vamos a pedir (cual niños) y el maestro responde, ¿Qué quieren que haga por ustedes? “concédenos que en tu reino nos sentemos uno a la derecha y otro a la izquierda”.
En el relato de Marcos, a posteriori del pedido de estos 2 hermanos al Señor, el escritor añade una historia que será crucial para seguir conociendo como trabaja el entrenador con los suyos. Introduce una historia que pareciera el anti clímax de la inauguración, de lo que sería la entrada a Jerusalén que lo llevaría al Señor ir a la cruz, este relato es el conocido encuentro del Entrenador con un ciego llamado Bartimeo.
El Señor Jesús conecta este pasaje con la pregunta que le hace Juan y Jacobo con la pregunta que el entrenador le hace al ciego Bartimeo. Este pasaje no es un anticlímax, más bien el ante sala a la entrada triunfal, el refleja que es el Rey que se hace siervo para dar su vida en rescate de muchos.
¿Por qué se detiene en Jericó?
Hay una lección aquí para mí y para usted en estas preguntas. El verdadero discipulado no consiste en tener tratar de ser una persona de influencia o en tratar de ser una persona de prestigio, ser discípulo de Jesús significa tener la capacidad de detenerse en el camino para servir a personas como Bartimeo, personas que suelen pasar desapercibidas, personas que tal vez no puedan devolverte el favor. Juan, Jacobo y el resto de los discípulos estaban buscando tener los puestos más altos mientras que el más alto de todos, nuestro Señor Jesucristo estaba tratando de servir a los más bajos.
Mientras que su equipo de convocados y preparados querían tener poder, autoridad e influencia, el Señor aprovecha este encuentro para enseñarles a los suyos cual es el verdadero objetivo por el cual los estaba preparando.
Me imagino a los discípulos, en especial Juan y Jacobo escuchando esta pregunta que le hace al Señor a Bartimeo y tal vez, no hagan faltas palabras, sino una reflexión profunda.
Como ya hemos dicho, Cristo es el ejemplo supremo que debemos imitar: "Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos". Todo esto debería inclinar nuestros corazones a servir y entregarnos a otros en lugar de estar buscando los aplausos o el prestigio entre nuestros semejantes.
Algunas lecciones que nos sigue dejando el Maestro:
“Seamos más amantes que demandantes”. “Que podamos aprender del Señor una vez más, donde frena la caravana y se detiene con una persona”.
Queremos que sepas, que como Bartimeo tenía una necesidad espiritual, el Señor no es ajeno a ella y el Señor te pregunta ¿Qué deseas que haga por ti? Y que la respuesta sea, “quiero ser parte de tu equipo, quiero ser tu hijo”.
Eliseo Procopio